James Njau
Por: jnjau
Leelo en 8 minutos

¿Qué es bancarrota? Los tipos más comunes de bancarrota

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El término “bancarrota” se suele asociar a situaciones extremas y negativas que pueden forzarte a clausurar las operaciones de tu empresa. Pero lo cierto es que, si tu negocio fracasa y tu deuda está fuera de control, declararse en bancarrota puede aliviar parcialmente esta situación y acabar con los reclamos de tus cobradores. El proceso puede ser tedioso, pero eventualmente puedes experimentar una mejora en tus finanzas.

¿Qué es bancarrota?

Bancarrota es un término legal que se refiere al proceso mediante el que una empresa que no es capaz de pagar sus deudas puede recibir el indulto de sus acreedores. Ten en cuenta que hay ciertos tipos de deudas que no se cubren o indultan mediante la bancarrota: préstamos estudiantiles, impuestos recientes y manutención infantil. Todos los casos de bancarrota son manejados por los tribunales federales; así, la decisión de pagar o no pagar la deuda pendiente está en manos de un juez de bancarrota. El juez llegará a una decisión final basándose en la evidencia de la que disponga.

Cuando un deudor se declara en bancarrota, comienza el proceso. Se pueden dar dos resultados: el indulto de la deuda o la reestructuración de la deuda. En casos excepcionales, se puede designar un fideicomisario para administrar tu negocio e implementar los pagos pendientes.

La bancarrota brinda a los dueños de empresas la oportunidad de salir de la deuda mientras trabajan con los acreedores de manera justa. Una vez que todo el proceso finaliza, la mayoría de deudores experimenta un cambio positivo ya que sienten que pueden comenzar de nuevo.

¿Qué es una excepción?

Una excepción en el mundo de la bancarrota se refiere a las propiedades y los activos que tienes el derecho de conservar. El Anexo C especifica que la propiedad personal es una excepción y por tanto sigue perteneciendo al deudor aunque se haya declarado en bancarrota. Ten en cuenta que solo tienes derecho a conservar estas excepciones si inicias el proceso de declararte en bancarrota.

Tipos más comunes de bancarrota

El código de bancarrota define seis tipos de niveles de bancarrota, aunque aquí cubriremos solo dos por ser los más comunes para dueños de empresas. Debes familiarizarte con ellos antes de decidir declararte en bancarrota. Sobre todo ten en cuenta que una vez que te declares en bancarrota, tu puntaje de crédito recibirá un impacto negativo. Una bancarrota puede permanecer en tu reporte de crédito hasta diez años. Por eso es fundamental que entiendas las diferentes leyes de bancarrota en cada situación.

Los códigos de bancarrota más comunes en los Estados Unidos para los dueños de negocios son el Capítulo 7 (Liquidación) y el Capítulo 11 (Reorganización). Veamos estos dos tipos de bancarrota en detalle.

Capítulo 7 o Liquidación

La bancarrota por liquidación es la más adecuada para individuos aunque también la pueden utilizar las empresas. Se trata de la forma más simple de bancarrota y por eso también recibe el nombre de “bancarrota directa”. También es la forma más común de bancarrota.

La liquidación es adecuada para consumidores con deudas sin aval y que pueden ser perdonadas. Puedes solicitar este tipo de bancarrota si tienes préstamos que no has pagado, deudas de tarjetas de crédito, facturas médicas o préstamos personales. Estos son algunos de los requisitos para solicitar este tipo de bancarrota:

  • Debes obtener un resultado positivo en la prueba que te realizarán para valorar tus medios y determinar si calificas para el Capítulo 7.
  • Debes tener un registro limpio en los últimos ocho años o haber resuelto un Capítulo 13 de bancarrota en los últimos seis años. Es posible que no seas elegible si, en los últimos 180 días, has presentado una solicitud de bancarrota y no cumpliste con las órdenes judiciales o desestimaste los reclamos de tus acreedores.

Ten en cuenta que las siguiente deudas no son indultadas mediante la bancarrota por liquidación:

  • Deudas tributarias
  • Préstamos estudiantiles
  • Manutención del hijo o cónyuge

El proceso de bancarrota por liquidación involucra papeleo y consideraciones legales; por eso siempre es aconsejable la ayuda de un abogado.

Capítulo 11 o Reorganización
Los dueños de empresas que atraviesan graves problemas financieros pueden optar por el Capítulo 11 o bancarrota por reorganización para poner sus finanzas en orden. El Capítulo 11 es una opción adecuada para las empresas que quieran seguir funcionado ya que no es necesario paralizar las operaciones del negocio. Así, la empresa que se declara en bancarrota puede renegociar con sus acreedores y reestructurar algunos de los términos y de sus obligaciones financieras.

En otras palabras, optar por este tipo de bancarrota implica una reorganización financiera corporativa que permite a las empresas seguir funcionando mientras pagan su deuda pendiente según las pautas establecidas en el Capítulo 7.

Un fideicomisario designado por el tribunal puede hacerse cargo de la dirección del negocio mientras dura el proceso de bancarrota. Los prestamistas recibirán sus pagos antes que otros acreedores. En el momento en que solicites el capítulo 11, tu empresa obtiene protección automática contra cualquier litigio hasta que recupere el equilibrio. Los litigios o bien se archivan se reactivan en el momento en que termina el proceso de bancarrota.

Conclusión

Elegir el tipo correcto de bancarrota depende principalmente de dos cosas: tus ingresos y los activos que posees. Las razones principales por las que tanto individuos como empresas se declaran en bancarrota son: obtener protección contra los acreedores, y ser capaz de acumular suficiente dinero para poder pagar la deuda pendiente.

Declararse en bancarrota no es fácil, y si lo estás considerando, debes sopesar las dificultades de todo el proceso. Declararse en bancarrota puede tener sentido en estas situaciones: si crees que no vas a poder pagar tu deuda de aquí a cinco años, si tu deuda equivale a más de la mitad de lo que ganas, y si los pagos que estas haciendo a tus acreedores te están impidiendo progresar y  cumplir con tus otras obligaciones financieras. En este artículo puedes aprender todas las posibles situaciones en las que declararse en bancarrota es la opción más sensata. Antes de considerar declararte en bancarrota, busca otras alternativas y estrategias para saldar tu deuda o averigua si la cantidad de tu deuda es excesiva calculando tu índice de cobertura de deuda.

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