Derek Tallent
Por: dtallent
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Cómo redactar un contrato laboral

Si quieres abrir un negocio o expandirlo, necesitas contar con gente capacitada. Es probable que desees contratar a empleados a jornada completa. Y para eso, debes redactar un contrato laboral. A primera vista, la cosa no parece tan difícil, ¿no?

Pero esto es lo que pasa:

Redactar un contrato no es tan fácil como aparenta. Un término vago o un error de redacción pueden llevar a confusión e incluso originar una demanda. Las cosas se complican si tienes en cuenta las leyes federales, estatales y locales. Por eso aquí te ofrecemos una guía paso a paso para redactar correctamente un contrato laboral para tus empleados.

Cómo redactar un contrato laboral

Sigue estos 3 pasos:

  1. Consulta con un abogado laboral
  2. Haz un borrador del contrato y redáctalo
  3. Firma el contratoVeamos cada uno en detalle:

1. Consulta con un abogado laboral

Un profesional de las leyes conoce la legislación de tu estado para que tu contrato sea válido en caso de incumplimiento de contrato. Debes redactar un contrato legalmente vinculante, que implique consecuencias si alguna de las partes no cumple con sus obligaciones contractuales. Solo debes usar cláusulas legales que ambas partes entiendan y en las que estén de acuerdo.

Un abogado te hará recomendaciones para proteger tus intereses comerciales y te orientará para redactar tu contrato de manera transparente y sin lugar a malas interpretaciones.

2. Haz un borrador del contrato y redáctalo

Pero, ¿cómo se redacta un contrato? ¿Cuáles son los 4 elementos que lo componen?

Todo contrato debe incluir estas 4 secciones esenciales: la oferta, las partes involucradas, el acuerdo legal y la aceptación, mediante firma, del contenido del contrato.

Comienza por fechar el contrato e identificar las partes del contrato, que en este caso serían el empleador y el empleado, e incluye la dirección de cada uno. Explica el período exacto de comienzo y finalización del contrato. Si este no tiene una duración determinada, indica que el contrato es válido hasta que termine el empleo.

A continuación, detalla los derechos y obligaciones de cada parte. Debes ser específico sobre el título y el puesto del empleado, sus deberes, la compensación que recibe y cómo se paga, y los beneficios basados ​​en las políticas del empleador. Es aconsejable adjuntar una copia de la descripción del trabajo del empleado. No olvides mencionar si realizarás revisiones anuales de desempeño y cuándo el empleado debe esperar la primera.

Luego, incluye una sección que explique los períodos de prueba, las posibles causas de terminación del contrato y la manera en que se resolverán las disputas. En esta sección, sé muy específico en relación con tus expectativas como empleador. Debe estar escrito de tal manera que no haya dudas sobre lo que sucede durante cualquiera de estas situaciones.

Algunos empleadores incluyen cláusulas sobre la propiedad intelectual, la confidencialidad, y la exclusión de divulgación o competencia para proteger la información de sus empresas. Además, los empleadores pueden especificar otras políticas de la compañía que los empleados cumplir, como políticas sobre acoso sexual o la discriminación racial.

3. Firma el contrato

En el momento de firmar el contrato, puedes decidir si quieres que un testigo para cada parte esté presente y también firme el contrato. Algunos empleadores incluyen testigos para validar que las partes involucradas son mentalmente competentes a la hora de aceptar el documento. Sin embargo, la firma de un testigo no es obligatoria para que el documento legal sea válido.

El área de firma debe incluir los nombres completos del empleador o representante de la empresa y del empleado, así como las líneas de firma y fecha que ambas partes deben completar.

Aquí puedes ver un ejemplo de una plantilla típica de contrato laboral para que tengas una mejor idea de cómo se ve.

5 Consejos para redactar un contrato laboral

Como mencionamos anteriormente, redactar un contrato legal puede ser complejo. Estos 5 sencillos consejos te ayudarán a redactar contratos claros y legales para tus empleados.

1. Ponlo por escrito

Los contratos orales son legales y válidos bajo ciertas circunstancias. Pero intenta siempre poner por escrito tus contratos, así como la aceptación de dicho contrato por parte del empleado. Así conseguirás que los términos del contrato queden más claros para ti, para el empleado, y para cualquier tercera persona que tenga que resolver una disputa o una demanda.

2. Usa lenguaje claro y preciso  

Los términos vagos a ambiguos pueden crear malentendidos entre tu empleado y tú. Se pueden volver en tu contra si el empleado cuenta con un buen abogado. Tu empleado debe entender claramente qué quieres decir en cada sección del contrato. Además, tienes que tener cuidado con el uso de adverbios y modificadores (“rápidamente”, “profesionalmente”, etc.).

Veamos un ejemplo: «El empleado debe leer rápidamente y responder a los horarios de trabajo cuando sean anunciados”. Esta estipulación deja claro que el empleado tiene que leer los horarios rápidamente. Pero deja abierta la interpretación a si debe o no debe responder también rápido.

Veamos cómo podemos mejorar esa frase:

«El empleado debe leer rápidamente y responder rápidamente a los horarios de trabajo cuando sean anunciados”. Ahora está claro que “rápidamente” se refiere tanto a “leer” como a “responder”. Parece que se trata de buscarle tres pies al gato, pero realmente marca la diferencia en términos legales.

3. Define los términos importantes y a los involucrados  

Al principio de los contratos, el redactor define a menudo ciertas palabras. Se trata de aquellos términos que van a repetirse constantemente en el contrato.

Veamos otro ejemplo:

«El empleado debe trabajar 40 horas a la semana”.

Parece muy claro, ¿no? ¿Pero quién es exactamente el “empleado” al que nos referimos? La gran mayoría de empresas tienen más de un empleado. Por eso es buena idea definir “empleado” como la persona que acepta el contrato. Puedes incluso usar el nombre de esa persona en lugar de la palabra “empleado” para no dejar lugar a dudas. También conviene definir términos como “beneficios” o “compensación”. Así estará claro lo que significan exactamente en el contrato.

4. Escribe los números con numerales y con palabras

Suena innecesario, pero de hecho es una estrategia estupenda para prevenirse. Cuando redactas muchos contratos es fácil equivocarse en un detalle como un número o una coma, lo cual puede tener consecuencias desastrosas. Si escribes el número en cuestión también con palabras, te protegerás contra errores de redacción que puedan cambiar por completo las cifras de tu contrato.

5. Evita las expresiones que puedan tener un significado legal

Existen palabras que no parecen dar lugar a interpretaciones para la mayoría de nosotros. Y sin embargo, pueden significar cosas muy diferentes en un documento legal. Por ejemplo, llamar a alguien “agente” puede parecer simplemente una manera de designar a esa persona. Pero bajo el punto de vista legal, afecta a la manera en que esa persona puede tratar con clientes en potencia.

Asegúrate de que si usas alguna de estas expresiones o palabras, conoces su significado legal, o podrías estar diciendo algo que no quieres. Para tener una lista de algunos de estos términos y su significado legal, mira este glosario para dueños de empresas (solo en inglés).

Otros recursos para dueños de pequeñas empresas  

Como ves, los contratos son un tema complicado, y nos es imposible cubrirlo todo en este artículo. Por eso te ofrecemos esta base de datos de findlaw.com. Ahí encontraras leyes importantes en cada estado, ejemplos de formularios de contrato, y mucho más.

Esperamos que este artículo te haya ayudado a ver la importancia de redactar contratos laborales adecuados para tu pequeña empresa. Si sigues los pasos aquí explicados y los cinco consejos que te hemos ofrecido, no tendrás problema a la hora de redactar contratos que no acaben en una demanda.

En caso de que eso llegara a suceder, sigue leyendo:

   Qué hacer en caso de una demanda laboral

 

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