Cuanta deuda es mucha deuda
Sean Salas
Por: seansalas
Leelo en 5 minutos

¿Hasta qué punto puedes endeudarte sin que sea arriesgado?

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Muchos de nuestros clientes que son dueños de pequeños negocios tienen prejuicios a la hora de pedir un préstamo, porque piensan que la deuda resultante  resulta o muy arriesgada o innecesaria. Hay algo de verdad en ambas cosas, pero es imperativo que los dueños de empresas observen de manera objetiva sus necesidades de capital, y que entiendan cómo el endeudamiento puede marcar la diferencia a la hora de crear valor y disminuir los costos de capital.

Vamos a revelar algunas verdades y descartar posibles clichés sobre el endeudamiento.

Al endeudarte corres un riesgo, pero no necesariamente negativo

Toda inversión de capital en un negocio, por definición, acarrea tanto riesgos como potencial de obtener beneficios. Las inversiones de capital resultan en una deuda y también en rendimiento de capital. Obtener rendimiento en forma de capital es más arriesgado y más costoso que pagar la deuda de un préstamo. Desde la perspectiva del inversor (en este caso, el dueño de un pequeño negocio), él es el  último en cobrar es el negocio. Por lo tanto, en tiempos difíciles, el dueño es el que asume más riesgo. Sin embargo, los propietario del negocio son también los que más se benefician cuando el negocio prospera.

Por otro lado y de manera inversa, asumir la deuda de un préstamo conlleva menos riesgos que obtener rendimiento en forma de capital. Para minimizar el riesgo, los prestamistas buscan garantías y flujos de caja sólidos para asegurarse la retribución del préstamo. Y también para minimizar el riesgo, los prestamista adjudican una tasa de interés al préstamo. Al acreedor, incluso pagando este interés o deuda, le sigue costando menos dinero hacer crecer su negocio que obtener rendimiento en forma de capital. Además, el interés pagado en la deuda proporciona un escudo fiscal para los dueños, resultando en ahorros paulatinos que no se dan en el caso del rendimiento de capital. Por lo tanto y en definitiva, endeudarse es menos arriesgado y menos costoso para los dueños de empresas.

Mientras que el endeudamiento resulta  más económico que intentar obtener rendimiento en forma de capital, demasiada deuda puede resultar angustiosa en aquellas etapas en las que se genera poco flujo de efectivo. Por eso la clave está en encontrar el balance perfecto entre deuda y rendimiento de capital. Sabemos que es fácil decirlo, pero un dueño de un pequeño negocio nunca debería aceptar más deuda de la que el negocio puede pagar. Por ejemplo, un pequeño negocio debería acatar una deuda de un dólar (más intereses) por cada $1,25 que la empresa genera en efectivo, dejando así al negocio con suficiente “colchón” de flujo de caja para pagar a sus acreedores durante tiempos difíciles. Con el balance correcto de rendimiento y endeudamiento, los dueños de pequeños negocios pueden optimizar el costo de su estructura de capital.

Endeudarse puede tener beneficios

Piensas que tu negocio tiene excelentes flujos de caja y no necesita pagar la deuda que un préstamo supone para financiar sus actividades diarias. Tu negocio puede incluso estar generando un excedente de flujo de caja para financiar actividades de crecimiento. Pero debes tener en cuenta que hay tres GRANDES beneficios que el endeudamiento conlleva para los dueños de pequeños negocios. El primero, el endeudamiento es la forma más económica de acelerar el crecimiento de tu negocio. El acceso a un préstamo incrementa el capital disponible para reinvertir y acelera el crecimiento de tu negocio, mientras que te beneficia con la deducción de costos mencionada anteriormente. El segundo, el endeudamiento es una gran forma de aliviar el efectivo que se queda “estancado” en la forma de capital de trabajo.

Con frecuencia, el dinero se estanca en tu negocio en forma de inventario, sueldos de empleados y cuentas a pagar. Un préstamo es una excelente forma de aliviar las restricciones de efectivo innecesarias y de redistribuir el capital en oportunidades de crecimiento. Por último, pero no por ello menos importante, un préstamo es una excelente forma de diversificar la cartera de inversión de los pequeños negocios más allá de su actividad principal. Muy a menudo observamos a dueños de pequeños negocios emitiendo cheques personales para hacer crecer su negocio. ¿Recuerdas lo que dijimos acerca de los elevados costos de obtener rendimiento en forma de capital? ? Si un dueño de un pequeño negocio realmente confía en el potencial de cierta estrategia de crecimiento, ¿por qué no contraer una deuda de un costo limitado para financiar el crecimiento? A veces es mejor mantener tu propio dinero fuera del negocio, como una estrategia de diversificación, para mantenerlo ahorrado en caso de tiempos difíciles, o para invertir cuando se presente una buena oportunidad.

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