Como poner precio a productos y servicios
Derek Tallent
Por: dtallent
Leelo en 6 minutos

5 consejos para poner precio a tus productos y servicios

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¿Cuánto están dispuestos tus clientes a pagar por tus productos y servicios? ¿Cuál es el “precio correcto” que te diferencie de la competencia, pero te deje ganancias? Responder a esas preguntas puede ser un reto para los dueños de pequeñas empresas. Aun así, encontrar ese “precio justo” es uno de los aspectos más importantes de cualquier negocio.  

En este artículo te ofrecemos 5 sencillos consejos para que te sea más fácil ponerle el precio ideal a tus productos y servicios.

Consejo 1: Elige un precio competitivo  

Poner precios de manera competitiva es una estrategia muy común entre los empresarios. Consiste básicamente en estudiar lo que la competencia está cobrando por sus productos y servicios, y cobrar un poco menos por los tuyos. Muchos clientes se inclinarán hacia los productos que son más baratos. Pero ten cuidado de reducir tus precios demasiado. También los clientes lo pueden interpretar como algo sospechoso y preguntarse si la calidad de tu producto es muy baja. 

Lo más importante es recordar lo siguiente: esta estrategia solo funciona si tus productos o servicios son de una calidad similar a los de la competencia. Si la competencia ofrece mejores productos y servicios, a los clientes no les importará pagar un poco más por ellos. Para saber en profundidad en qué consiste la estrategia del precio competitivo, lee este artículo.

Consejo 2: Básate en los datos de tus ventas  

Debes poner tus precios basándote en los datos de tus propias ventas. Es decir, si ves que uno de tus producto no se está vendiendo bien, considera bajarle el precio. Por el contrario, puedes permitirte cobrar un poco más por tus productos estrella. Si te basas en las tendencias de compra tendrás más oportunidad de poner precios justos con los que tus clientes estarán satisfechos. 

Consejo 3: Utiliza la técnica de “upselling”

“Upselling” es la estrategia por medio de la que, por un poco más de dinero, los clientes obtienen algo extra en el producto que compran. Por ejemplo, se les puede preguntar a los clientes si les gustaría llevarse el tamaño grande en vez del regular. El “dos por uno” también es un ejemplo de upselling. Si se te da bien esta técnica podrás convencer a tus clientes de que realmente se están beneficiando con estas ofertas, cuando lo cierto es que tú te estás llevando una ganancia extra. Estas ganancias extra se van acumulando, y  a la larga pueden marcar la diferencia en tu margen de ganancias. Simplemente asegúrate de no excederte con esta técnica de manera que pueda molestar a los clientes.

Para saber más sobre cómo funciona esta técnica, sobre todo en restaurantes, lee nuestro artículo sobre upselling.  

Consejo 4: Comprende en qué consisten tus márgenes de beneficio  

Para poner precios que te beneficien debes entender perfectamente cuánto te cuesta exactamente producir un producto o proporcionar un servicio. Tu margen de beneficio comienza en el punto donde el precio de venta sobrepasa lo que a ti cuesta proporcionar el producto o servicio. Saber exactamente dónde comienza tu margen de beneficio evitará que pongas los precios demasiado bajos y por tanto sufras pérdidas. Para saber más sobre cómo calcular tus márgenes de beneficio, consulta esta sencilla guía.

Consejo 5: Da con el precio “de anclaje”

El precio “de anclaje” es una técnica por medio de la que puedes ayudar a tus clientes a decidirse fácilmente por un producto. El ejemplo más común es etiquetar un producto o servicio como “el más vendido”, o “el más popular del año”. Eso le hace saber al consumidor que tu producto es lo mejor que tienes y que pueden encontrar, y mostrarán más interés.

Por otro lado, si un cliente cuenta con demasiadas opciones y le es difícil hallar las diferencias entre ellas, puede que se sienta desbordado y que al final no compre nada. Debes diferenciar tus productos lo máximo posible entre sí. Una manera de hacerlo es con el precio de anclaje, en esta ocasión creando un sistema escalonado para tus precios. Piensa en cuando compras una soda en el cine. Las tienes de tamaño pequeño, mediano y grande. La mayoría de consumidores piensa que el tamaño mediano es lo más normal y lo más aceptable, y por tanto optan por él. Sabiendo esto, puedes poner precios elevados a algunos de tus productos, ya que de esta manera más clientes optarán automáticamente por los productos en el estadio mediano de tu escala. Y habrá menos posibilidades de que opten por lo más barato o lo más pequeño, o de que no compren nada en absoluto. Aquí puedes leer más sobre la técnica del precio de anclaje.

Esperamos que estos cinco consejos sean todo lo que necesitas para poner precio a tus productos y servicios. ¡Y no olvides visitar nuestro blog para ver más consejos sobre marketing, finanzas, y gestión de tu pequeña empresa!


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