Por: vnadal
Leelo en 11 minutos

Opciones de financiamiento para pequeñas empresas que no conocías

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¿No te han dado el préstamo comercial que solicitaste? ¿No quieres usar el dinero de tu jubilación liquidando tu 401k? ¿Te sientes cada vez más frustrado porque los contratiempos financieros hacen imposible que el negocio que acabas de abrir funcione como debería? Es comprensible y un sentimiento muy común, ya que desde 2008 cada vez es más difícil obtener un préstamo comercial. Pero no te ahogues en un vaso de agua: hay muchísimas opciones de financiamiento para pequeñas empresas que seguramente aún no conoces. Por supuesto, abundan los supuestos inversores que solo buscan aprovecharse de ti, dispuestos a ofrecerte opciones demasiado buenas para ser ciertas. Así que, cuando se trata de buscar a alguien que te proporcione fondos, hazlo siempre con cautela. Esto no quiere decir que descartes directamente aquellas opciones de financiamiento que no sean las tradicionales. Te aconsejamos que combines tu astucia en los negocios con algo de creatividad, y que uses esta combinación explosiva para encontrar soluciones que financien tus sueños. Si ya hemos logrado que no te desanimes, sigue leyendo para saber más sobre esas opciones alternativas de financiamiento.

Opciones de financiamiento alternativas para tu empresa

Inversores “ángel”

Obviamente, usas internet porque estás leyendo esto. Por lo tanto, conoces Google. Y si eres de los que compran artículos en grandes cantidades, seguramente también conoces Costco. Google y Costco son dos gigantes en el mundo empresarial, pero no siempre lo fueron. Todas las compañías, incluso estas dos, han de comenzar por alguna parte. ¿Y quienes les proporcionaron los fondos para que se expandiera como lo han hecho? Inversores “ángel”. ¿Y eso qué es? Un inversor ángel es una persona o entidad que decide invertir en la etapa inicial de una compañía, esperando recibir entre un 20 y un 25% de ganancias sobre su inversión. La ventaja de este tipo de inversor es que cuentan con la experiencia y los conocimientos necesarios para orientarte debidamente a medida que tu empresa avanza. Estos son los tres elementos principales que un inversor ángel buscará en tu compañía para decidir hacer una inversión:

  • Un buen equipo directivo: un buen inversor ángel sabe que lo más importante, más incluso que el producto o las iniciativas de marketing, es la gente que está detrás de esas ideas. Buscará por tanto a un equipo capaz de vender la visión de la compañía.  
  • Capacidad de comprender la tecnología: esto es importante sobre todo para aquellas compañías “novatas” en lo que a tecnología se refiere. Los inversores ángel quieren asegurarse de que tu compañía comprende todo aquello en lo que ellos están dispuestos a invertir. No te preocupes: eso no quiere decir que debas contar con la más alta tecnología. Pero volviendo a la importancia del equipo directivo, lo vital aquí es que cuentes con gente versada en tecnología y capaz de explicar complejos términos tecnológicos a cualquiera.
  • Ganancias potenciales sobre la inversión (“Potential Return on Investment” o ROI, por sus siglas en inglés): esto es obvio. Tus inversores querrán obtener ganancias por su decisión. Sin embargo, aunque la posibilidad de hacer un buen negocio sea una fuerte motivación, no es lo único en lo que un inversor ángel va a fijarse. De hecho, muchos de ellos han afirmado que buscan compañías que tengan un impacto positivo en la sociedad. En otras palabras, buscan empresas comprometidas con asuntos como la salud o la justicia social. Así que, si esa es una ruta que crees que tu empresa puede seguir, no lo dudes; atraerá a la faceta más altruista de los inversores en potencia.

Inversores capitalistas de riesgo

¿Has visto la película “Wedding Crashers”? En ella, los protagonistas, Vince Vaughn y Owen Wilson, dicen todo el rato que son “inversores capitalistas de riesgo”. ¿Qué quieren decir? Ya sabes que invertir en acciones conlleva a partes iguales la posibilidad de grandes ganancias y de grandes riesgos. Un inversor capitalista de riesgo invertirá en empresas de ese tipo. Tienden a fijarse en industrias específicas con las que ya están familiarizados, de manera que, al igual que los inversores ángel, pondrán a tu alcance su experiencia y conocimiento. Además, y teniendo en cuenta el clima actual tanto político como social, cada vez más inversores capitalistas de riesgo se interesan por aquellas empresas con conciencia social.

Los inversores capitalistas de riesgo son una buena opción para aquellas compañías tan nuevas que son vistas como una opción arriesgada, y a las que les es difícil conseguir financiamiento por las vías tradicionales. Pero hay algo que debes tener en cuenta: a diferencia de lo que ocurre con un préstamo bancario, un préstamo en línea o un inversor ángel (donde el empresario deberá pagar el préstamo con intereses), los inversores capitalistas de riesgo esperan participar en la propiedad de tu empresa. Es decir, como inversores, pueden opinar sobre el futuro y la dirección de tu compañía. Así que, si simplemente estás buscando a alguien que te dé un cheque y te ofrezca consejo, quizá esta no sea la mejor opción para ti.  

Anticipos de factoraje

Los anticipos de factoraje o de facturas son una buena manera de poner tu empresa en marcha sin necesidad de un préstamo tradicional. Con este método, la persona que te proporciona el servicio te adelantará el dinero equivalente a las facturas que tú vas a emitir a tus clientes. Una vez que tus clientes te paguen las facturas, tú puedes devolverle el dinero a la persona que te lo prestó inicialmente. Este método hace que puedas aceptar nuevos proyectos rápidamente, ya que no debes esperar a que un cliente te pague para comenzar a trabajar con otro cliente.

Puede parecer un poco complicado, pero no tiene por qué serlo si te haces a ti mismo estas tres preguntas clave:

  1. ¿Qué tipo de factoraje necesita mi empresa?
  2. ¿Qué cantidad de las facturas necesito que me paguen con antelación, y cuándo?
  3. ¿Cuánto estoy dispuesto a pagar por el servicio?

Por supuesto, no es tan sencillo como simplemente pasarle tus facturas a una compañía de factoraje que te deposite toda la cantidad en la cuenta de tu empresa (aunque es cierto que pueden facilitarte el dinero en tan solo 24 horas). La propia compañía de factoraje determinará si tus clientes pueden pagarte a tiempo, y solo entonces decidirá si quiere ofrecerte sus servicios. Entonces primero tú pagas a la compañía de factoraje, que te proporcionará el dinero, menos su cuota: esta varía entre un 2 y un 6% de la factura total.

Financiamiento colectivo

Si pasas el suficiente tiempo en línea, probablemente conoces una tendencia cada vez más popular llamada “financiamiento colectivo”, o “crowdfunding”, en inglés. Esta puede ser una buena opción para ti si no estás dispuesto a que tus inversores tengan en control de las acciones de la empresa, o si te preocupan los altos intereses que suponen los préstamos tradicionales. Con esta opción, en lugar de depender de uno o dos inversores principales, obtienes el financiamiento de una gran cantidad de pequeños inversores. Tienes que tener en cuenta que la cantidad que cada uno de ellos te proporcione será mucho menor que la que recibirías de un inversor ángel o de un inversor capitalista de riesgo. Aun así, esta tendencia es cada día más popular, y los expertos en finanzas predicen que llegará a sobrepasar a los inversores capitalistas de riesgo como manera de financiación de nuevas empresas.

Aunque se trate de una opción muy atractiva, ten en cuenta que cada plataforma es diferente, así que infórmate bien de tus opciones, de la misma manera que lo harán tus posibles inversores. Cada plataforma de financiamiento colectivo cuenta con normas y requisitos diferentes, tanto en lo que a su cuota se refiere como en los ingresos que deberás generar para sustentar sus inversiones.

Subvenciones

Cuando escuchas la palabra “subvención” automáticamente la asocias al dinero que reciben las organizaciones sin fines de lucro, o a una beca para pagar tus estudios. Pero no olvides que existen muchas subvenciones para pequeñas empresas y que están disponibles para aquellos empresarios dispuestos a investigar un poco. Y lo mejor de una subvención es que, a diferencia de la mayoría de opciones de financiamiento, no conlleva la obligación de tener que devolver el dinero. Las compañías orientadas hacia la ciencia o la investigación son las que tienen más posibilidades de recibir financiamiento de este tipo. Pero también hay cada vez más subvenciones destinadas a mujeres, inmigrantes, o personas de color.  

Todo esto suena muy bien, pero no olvides que, si obtener un préstamo bancario ya es difícil, conseguir una subvención también lo es. Si decides ir por esta ruta, te aconsejamos pedir ayuda a un profesional en finanzas que te informe sobre los distintos lugares donde buscar subvenciones. Además un profesional te puede orientar la hora de redactar tu propuesta: un buen profesional conoce la jerga y las especificaciones de la propuesta que habrás de presentar a quien te subvencione.

En conclusión, no te desanimes si no estás teniendo suerte a la hora de encontrar financiamiento tradicional. Muchas de estas opciones que quizá no conocías se están convirtiendo en la manera más común de obtener financiamiento, aunque sean poco convencionales. Montando tu propio negocio ya has demostrado que eres una persona creativa, así que ¡sigue siéndolo con estas vías alternativas de financiamiento!

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