Por: esther-cepeda
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Lo Que Aprendí: Creciendo Negocios Latinos Cuando Los Bancos No Quieren

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¿Calificas para un
préstamo de negocios?

Nombre: Sean Salas

Edad: 31

Herencia: Mexico-Americano

Ciudad Natal: Los Angeles, CA

Ocupación/Título: Empresario

Sean Salas es el CEO y Co-Fundador de Camino Financial, un mercado crediticio que ayuda a los pequeños negocios en accesar capital y que se enfoca en servir a los negocios hispanos. Sean ha trabajado en capital privado, banca de inversión, y a través de su carrera ha estructurado más de $1.2 billones en financiaciones.

¿Dentro del negocio, qué te atrajo a las finanzas?

Quería ayudar a los pequeños negocios porque vi la lucha y el éxito que tuvo mi mamá con su negocio. Tenía 12 años cuando mi mamá cerró sus puertas de negocio—por 25 años había manejado una cadena exitosa de restaurantes mexicanos, abriendo más de 30 puertas, y después se terminó. No entendía bien su lucha, yo solo sabía que era un niño joven que no hablaba español y que me iba a mudar a México. Pero siempre pensé, “¿Que no fuera maravilloso tener una fundación fuerte de negocio y finalmente ayudar a otros negocios pequeños?”

¿Te impulsó hacia el éxito esa mudanza?

Recuerdo claramente que nos fuimos de la casa en una camioneta vieja y sofocada y que nos íbamos a México; ¡recuerdo el olor! Desde ese momento llevaba un chip en mi hombro—nací en Beverly Hills, vivía cerca de las estrellas, pero me sentía extraño y no entendía lo que había pasado. De repente me encontré trasplantado a Mazatlán. Ese primer año fue difícil pero el criarme ahí desde los 12 años fue una bendición. Mi hermano gemelo y yo éramos los más jóvenes de seis hijos y éramos los únicos que les tocó la experiencia mexicana. Ahí fue donde encontré mis raíces como mexicano—aunque me considero México-americano—siempre con el deseo de regresar a los estados unidos para alcanzar el sueño americano.

Le pedimos a mamá solo dos cosas: una computadora y un boleto a los estados unidos y le prometimos que nos encargábamos de buscar la forma de salir adelante. Afortunadamente, fuimos admitidos a la universidad de Berkeley donde recibí mi bachillerato (B. A.) en Economía Política de Sociedades Industriales. Para hacer la historia corta, terminamos la universidad sin pagar mucho en préstamos pero desde el primer día íbamos con la mentalidad, “¿Cómo voy a pagar esto?” asi es que había la necesidad de pensar creativamente. Trabajaba 20 horas a la semana para pagar la escuela y desde entonces supe que quería emprender un negocio, en parte por mi mamá y también porque sabía que era una forma de hacer dinero.

Trabajaste para firmas grandes como UBS y ICV Partners, ¿cómo fue que regresaste a servir a los pequeños negocios?

Tuve mucha suerte en conectarme con el Latino Student Business Association en la universidad de Berkeley y eso me impulso a unirme con grupos similares en las compañías donde trabajaba. Rápidamente llegué a la conclusión que no habían muchas personas que se parecían a mí en ese ambiente y vi el tipo de impacto que podía engendrar.

En ICV Partners me involucré en una nueva dimensión de negocio basada en la idea de invertir en comunidades del centro de la ciudad y de trabajar con minoridades desatendidas. Salí de esa experiencia mejor preparado y me pregunté: “¿De veras estoy dispuesto a arriesgar mi dinero y vivir con este tipo de inversión?” Investigué mucho y descubrí que había una gran oportunidad de alcanzar ese mercado asi es que tomé dos años para ir a la escuela de negocios en la universidad de Harvard. Me puse a pensar exactamente cómo podía incubar y acelerar los negocios pequeños.

¿Por qué es tan difícil crear caminos hacia las comunidades desatendidas?

Hay muchas razones. Los bancos batallan para ofrecer capital a los pequeños negocios. Para empezar, se corre mucho riesgo con los pequeños negocios, muchas veces no tienen el historial de crédito y puede que haya muchísimo papeleo, hasta para cantidades pequeñas. Pero con nueva tecnología, es más fácil de encontrar fuentes alternativas de capital, suscribir el préstamo, y desplegar el capital rápidamente.

Hay una falta de recursos para dueños de negocios, especialmente entre minoridades. Aquí es donde Camino Financial es realmente diferente a otras instituciones financiales. Nosotros aprovechamos las relaciones con nuestros clientes—no otorgamos capital aislado, también ofrecemos asistencia y asesoría. Por ejemplo, muchas veces estamos ayudando a negocios completar todas las tareas necesarias para encaminarlos hacía un préstamo bancario, o para sacarlos de un préstamo predatorio.

¿Trabajas solo con Latinos?

Es muy importante destacar el trabajo que hacemos con la comunidad hispana pero no hay nada exclusivamente hispano con lo que hacemos.

¿Cuáles son tus palabras sabias para jóvenes emprendedores que están a punto de crecer su negocio?

He tenido el placer de ponerme en los pies de empresarios y dueños de negocio, recaudando capital de riesgo y entendiendo que solamente el 1% de capital de riesgo va a los latinos y que 1 de cada 5 empresarios son latinos.

Con eso en mente, yo diría que si piensas que estás listo, deberías ir a platicar con alguien que lo ha hecho. No somos muchos, pero te sorprenderías lo abiertos que estamos para ayudar a los latinos que quieren aprender.

Segundo, ve busca la experiencia y crea una base sólida—cualquier tipo de entrenamiento que puedas recibir te va dar más credibilidad cuando llegue el momento de recaudar capital de riesgo. Uno de los problemas que tenemos es que es muy difícil cuando estas joven y casi imposible si no tienes experiencia en ejecución.

La gente suele pensar que necesitan mucho capital para empezar pero se requiere mucho más que eso para crear un negocio exitoso. En Camino nuestro mínimo requisito es que hayas estado con tu negocio por un mínimo de un año, y que puedas demostrar un mínimo de $100,000 en ventas por año. Llegando a ese punto sabemos que hay negocio ahí—nadie puede tener $100,000 en ventas en un año si no están ocupados con su negocio. Si cumples estos dos requisitos entonces definitivamente podemos hablar.

Si no tienes experiencia en ejecución no tienes la credibilidad para recaudar capital de riesgo. Seguidamente escucho—más de lo que quisiera—‘tengo una idea genial, nomás necesito capital.’ Eso no funciona. Tienes que platicarme sobre tu experiencia ejecutando tu idea—no hay atajos en el mundo empresarial.

Este artículo fue publicado originalmente por NBC Latino y escrito por Esther J. Cepeda. 

Esther J. Cepeda es una periodista basada en Chicago y una columnista nacionalmente sindicada, The Washington Post Writers Group. Síguela en Twitter: @estherjcepeda.

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