Suanny Garcia
Por: sgarcia
Leelo en 11 minutos

Cómo negociar con tus proveedores

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Saber negociar con tus proveedores no solo te hará la vida más fácil: puede conseguir que tu negocio crezca enormemente. No dudes en negociar con tus proveedores y abastecedores; no tienes por qué conformarte con el precio que te digan. Pero es natural que no estés seguro de cómo proceder. Si ese es tu caso, debes leer este artículo. Si sigues estos sencillos consejos para negociar con tus proveedores, en última instancia, conseguirás reducir tus costos de producción y verás un aumento en tus ganancias.

Pasemos a ver algunas cuestiones fundamentales para negociar con tus proveedores.

En primer lugar, como dueño de un negocio, es vital que controles todos los costos en todas las etapas de producción: mano de obra y ventas, por ejemplo. Pero es indiscutible que los costos de los proveedores son los principales de la lista. Puedes reducir fácilmente estos costos sin alterar tus precios de venta, y sin sacrificar la calidad de tu producto final. Obtener los mejores precios de tus proveedores es crucial porque todo el proceso de producción de tu negocio comienza con la materia prima, por lo que mantener los costos bajos durante las etapas iniciales te permite ser más flexible en otras áreas y fases posteriores de producción.

Negociar el trato correcto con sus proveedores puede tomar muchas formas: no tiene por qué reducirse exclusivamente al precio de tu materia prima. El proceso de negociación puede afectar otros factores, como los tiempos de entrega, las condiciones de pago o la calidad de las mercancías.

Tratar con tus proveedores pondrá a prueba tus habilidades de negociación, pero estamos aquí para ayudarte. A continuación, encontrarás consejos y trucos tanto para los negociadores primerizos como para los profesionales más experimentados. Y recuerda: la negociación no termina una vez que has seleccionado a un proveedor. Siempre hay una oportunidades para renegociar y evaluar tus costos a medida que avanza tu negocio.

 

10 consejos para negociar con tus proveedores y abastecedores

1. Piensa como un proveedor

El primer paso en la negociación es pensar como tu contrario. Un proveedor desea hacer negocios contigo, quiere que seas un cliente satisfecho a la vez que genera ganancias para su propia empresa. No regatees con tus proveedores de manera que al final no quieran hacer negocios contigo. Indaga en qué área tu proveedor puede ser más flexible: ¿En la entrega? ¿En en la cuota mensual? ¿Con el depósito o pago inicial? ¿Puede hacerte quizá un descuento por comprar a granel? Piensa en las necesidades del proveedor como si fueran las tuyas propias: esto te ayudará negociar mejor y con términos más justos. Piensa: ¿qué te gustaría escuchar a ti si fueras el proveedor?

2. Infórmate de cuánto cuestan tus suministros, productos o materias primas

Cuando estés negociando, debes saber cuánto le cuesta a tu proveedor obtener su suministro. Puede tratarse de un precio fijo en toda la región o de un precio variable que requiera mayor investigación de tu parte. En cualquier caso, te será muy útil saber cuánto le costó a tu proveedor conseguir lo que ahora está intentando venderte. De esta manera te harás una mejor idea del margen de maniobra con el que puedes contar tiene cuando negocies.

3. Encuentra al mejor proveedor, y por si acaso, a otros dos

Aunque sea obvio decirlo, averigua todo lo posible sobre el suministro que quieres comprar. Así, antes de firmar un contrato con un proveedor, asegúrate de haber visto al menos otros tres o más. Esto te permitirá tener una mejor perspectiva al poder comparar varios productos similares, varios precios y diferentes calidades. Y siempre puedes mencionarle al proveedor A que el proveedor B te ofrece más productos a un mejor precio. Esto te pondrá en situación de ventaja y generalmente te ayudará durante el proceso de negociación.

4. Negocia contratos a largo plazo

A la larga, esto te ahorrará dinero porque los proveedores saben que te tendrán como cliente por un tiempo y estarán dispuestos a ser más flexibles con su precio. Digamos que el precio mínimo de un proveedor es un contrato de 6 meses por $3,000. En ese caso, negocia un contrato de 12 meses por $5,000: el proveedor no pierde mucho y tú terminarás ahorrándote más de mil dólares al año.

5. Expresa tu lealtad a tus proveedores

¿Tu proveedor proporciona no solo productos de temporada, sino también utensilios de cocina de calidad, y las mejores servilletas del mercado? Si es así, cierra el trato y compra más de un producto con ellos. Comprar a granel es siempre una buena idea, y normalmente significa tarifas más bajas. Tanto si perteneces a la industria de los restaurantes como si quieres abastecerte de productos para el jardín y plantas para paisajismo, contar con un solo proveedor para tantos productos como te sea posible podría ser la mejor manera de reducir tus costos. Si no puedes comprar en grandes cantidades o comprar varios artículos del mismo proveedor, asóciate un negocio de confianza en tu área que necesite los mismos suministros que tú, y tanto tu empresa como tu socio obtendrán la mejor oferta.

6. Busca al proveedor más nuevo en el mercado

A menudo, los proveedores que no llevan operando mucho tiempo están más ansiosos por hacer negocios contigo, por eso pueden darte tarifas más bajas por el mismo producto de alta calidad que el proveedor que llevas utilizando durante 20 años. Si optas por negociar con un proveedor nuevo,  asegúrate de leer con antelación las reseñas en línea o de pedir referencias. En todo caso, por lo general resultan la mejor opción para hacer buenos tratos y conseguir ofertas.

7. Lo que a otro le sobra puede ser una oportunidad para ti: compra excedentes

Esta es una técnica utilizada por marcas reconocidas como Marshalls, Ross y TJ Maxx. Comprar excedentes significa ofrecer a tus clientes la mejor calidad a un precio más asequible de lo usual. Siempre y cuando no afecte la calidad de tu producto, comprar excedentes puede ser una excelente opción para reducir costos al mismo tiempo que te permite vender artículos sin reducir tus precios.

8. Compra de manera local y de paso ayuda a tu comunidad

Comprar de manera local no solo es una excelente manera de respaldar la economía local, sino que también puede aumentar las ventas en tu negocio. En particular en la industria de los restaurantes, a los comensales les encanta saber que lo que se sirve es de origen local. Para ellos, esto por lo general significa que los productos son frescos y seguramente orgánicos. Además, ¿a quién no le gusta apoyar a los agricultores locales? Dependiendo de dónde te encuentres, comprar de manera local puede ahorrarte mucho dinero, siempre y cuando compres en grandes cantidades y compres en temporada. Estás especialmente de suerte si vives en un estado donde el suelo es fértil durante todo el año.

9. Elige al mejor proveedor para no sacrificar la calidad

Nada se compara con un producto de alta calidad. Cuando se trata de negociar, debes siempre intentarlo, pero si no encuentra nada equiparable en lo que a calidad se refiere con un producto específico, no escatimes en gastos (por supuesto, siempre que esté dentro de tu presupuesto). Tus clientes notarán la diferencia y te elegirán sobre la competencia. Y clientes felices, negocio próspero.

10. Si puedes, prodúcelo tú mismo

No hay nada que les guste más a los clientes que escuchar que el cilantro es recién cortado del jardín de hierbas en la parte trasera del restaurante, que las tortillas se hacen en la cocina, o que los girasoles que compran para su mamá crecen a pocos pasos, en el campo. Es más rentable cultivar cosas en casa siempre que sea posible, y además también puede ser una técnica estupenda de marketing: imagina poder elegir tus propios girasoles al aire libre en la nueva floristería de la ciudad. ¡No solo es una compra, sino toda una experiencia a la vez!

Recuerda: si la idea de negociar con tus proveedores y abastecedores te pone nervioso, es completamente normal. Siempre puedes pedirle a un amigo que te ayude a ensayar. Tener de antemano una idea de lo que vas a decirle a tus proveedor te ayudará a prepararte para cuando llegue el momento.

Ahora ya sabes cómo negociar con los proveedores. Pero, ¿qué sucede si ya tienes todo el suministro que necesitas, o si ya has negociado el mejor precio para un producto? Negociar con sus proveedores es algo que no debes hacer solo la primera vez que adquieres un nuevo material o ingredientes frescos. Pregúntate a ti mismo: ¿cuándo fue la última vez que renegociaste los precios con tus proveedores actuales? Después, toma un paso más y verifica los precios actuales en el mercado. ¿Estás pagando demasiado por tu suministro? ¿Ha disminuido la demanda? ¿Puedes obtener una mejor oferta en otro lugar cuando expire tu contrato? Haz la investigación apropiada según tu caso.

Siguiendo estos sencillos consejos, obtendrás mejores precios y términos en tus suministros y materiales. Esta es una de las mejores maneras de reducir tus gastos para así aumentar tus ganancias. La próxima vez que tomes el teléfono para llamar a tu proveedor, adopta la mejor actitud posible y asegúrate de tener esta lista a mano. Te garantizamos que verás la diferencia de inmediato.

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