Computadora mostrando historial de crédito, para expresar la idea "construir crédito"
Por: omunoz
Leelo en 14 minutos

Cómo construir crédito para tu empresa

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Construir crédito para tu empresa es más impostante que nunca, y también parece más difícil que nunca: según un reporte publicado por la Administración de Pequeños Negocios de los Estados Unidos, un 20 por ciento de las solicitudes de préstamo para pequeñas empresas es rechazado debido a malos puntajes de crédito. Para los negocios en busca de ayuda financiera, un mal puntaje de crédito, aunque consigan un préstamo, implica tasas de interés más altas, pólizas de seguro más elevadas, y acuerdos de pago menos favorables con sus prestamistas.

 

¿Por qué es importante construir crédito para tu empresa?

Un historial de crédito sólido no solo le permitirá a tu empresa conseguir los fondos que necesita para comprar bienes, adquirir inventario o expandir sus operaciones, sino también acceder a nuevas oportunidades de negocio. En este sentido, tus antecedentes crediticios serán evaluados cuando quieras negociar un contrato o aliarte con socios potenciales.

Por otra parte, los prestamistas necesitan saber si puedes pagarles a tiempo. Por esta razón, consultan tu historial y tu puntaje crediticio en los sitios web de las principales agencias de crédito. Estos indicadores ayudan a los bancos a determinar si eres lo suficientemente confiable como para prestarte dinero, y a qué tasas de interés hacerlo.

 

¿Cómo puedes construir crédito para tu empresa?

Aquí te presentamos 10 prácticas que te ayudarán a establecer o mejorar el perfil crediticio de tu empresa.

1. Separa tus gastos personales de los gastos de tu negocio

En primer lugar, asegúrate que tu negocio adquiere el estatus legal de corporación o de empresa de responsabilidad limitada (comúnmente llamada LLC). No podrás construir crédito comercial solo con tu puntaje crediticio personal.

Además, es extremadamente importante que nunca uses las cuentas bancarias de tu negocio para tus gastos personales. No es aconsejable usar la cuenta de tu negocio para pagar el alquiler de tu casa o tu seguro, o para comer fuera y hacer compras. Necesitas ver tu negocio como una entidad separada y aprender a identificar tus gastos. Separar tus gastos de negocios y tus gastos personales no es solo lo más aconsejable, sino que es algo absolutamente necesario.

Es cierto que cargar tus gastos personales a la cuenta de tu empresa puede ser una manera de reducir tus impuestos. Además, es más fácil manejar una sola cuenta de banco que tenerlas separadas. Pero se trata de una práctica que puede dañarte a largo plazo, y que puede dificultar la tarea de obtener un crédito comercial. Te estarás preguntando cómo puede ser esto posible. ¿Cómo es que el hecho de combinar tus gastos empresariales y personales afecta a la posibilidad de ser aprobado para un préstamo? Esto es lo que sucede: cuando tu prestamista estudia los estados de cuenta de tu negocio, mostrará un flujo de efectivo muy estrecho (la cantidad que resulta de restarle tus gastos y retiros de efectivo a tus depósitos), al haber estado retirando dinero para tu uso personal. En otras palabras, no queda espacio para añadir una deuda más, como la que un préstamo supone. Además, si la cuenta bancaria de tu empresa está conectada a tu cuenta de QuickBooks, tu devolución de impuestos será mucho menor. Esto será una señal más de contar con poca flexibilidad para admitir una deuda, y cuando solicites un préstamo te será denegado.

2. Consigue un Número de Identificación de Empleador

El Número Federal de Identificación Fiscal (también conocido como EIN por sus siglas en inglés), es algo así como un número de seguridad social para tu negocio. Necesitarás uno para abrir una cuenta bancaria a nombre de tu empresa o firmar contratos comerciales. Para obtener este número debes registrarte en el sitio web del IRS. Asimismo, debes registrarte en el sitio de la agencia Dun & Bradstreet Credibility Corporation para conseguir un número DUNS, con el que tu negocio será añadido a una base de datos de millones de empresas, permitiendo así que el historial crediticio de tu compañía sea consultado por tus clientes potenciales, bancos y posibles socios comerciales.

3. Pon tu negocio en el mapa

No puedes construir crédito de manera efectiva hasta que no hayas establecido tu empresa. Asegúrate de que el nombre de tu negocio, dirección y correo electrónico estén actualizados. Obtén un número telefónico comercial y haz que aparezca en el directorio.

4. Solicita una tarjeta de crédito empresarial

Conseguir una tarjeta de crédito de una compañía que reporte a las principales agencias crediticias es una excelente forma de construir crédito comercial. Lo ideal es disponer de al menos una, pero varias pueden ser útiles. En este sentido, es una buena idea recurrir a una tarjeta de crédito asegurada, apta para quienes no tienen un historial de crédito muy extenso y necesitan un préstamo inicial. Sin embargo, sé precavido y evita sobrepasar los límites del crédito. Que esté ahí no significa que necesites o debas usar todos los fondos disponibles.

Una vez que tengas tu tarjeta de crédito comercial, evita usar tus tarjetas de crédito personales para tu empresa. Aunque es más fácil usar tu tarjeta personal de crédito que obtener una separada para tu negocio, esto no contribuirá a construir tu crédito. Si estas pensando solicitar o volver a solicitar un préstamo comercial pronto, tienes que empezar a construir tu crédito. Así que evita bajo cualquier circunstancia usar tarjetas personales de crédito, o el préstamo para tu vehículo, o cualquier préstamo personal para contribuir a tu negocio.

5. Establece líneas de crédito con tus proveedores

En el mundo de los negocios, una línea de crédito sólida con tus principales proveedores vale oro. Muchos proveedores ofrecen este tipo de beneficio, lo cual significa que puedes pagar por sus suministros varios días o semanas después de recibir el inventario. Al establecer una línea de crédito con proveedores que reporten tus pagos a las agencias de crédito comercial, podrás crear un historial crediticio positivo. No obstante, estos proveedores no están obligados a informar de tus pagos a las agencias; por lo tanto, deberás solicitarles que los reporten, o ser proactivo y abrir cuentas solo con aquellos que envíen la información.

6. Actualiza tus datos en las agencias de crédito

Como mencionamos en un artículo anterior, existen varias agencias de crédito encargadas de recolectar información y crear puntajes de crédito comercial, como Experian y Equifax. Todas tienen un método distinto para calcular los puntajes, y cada banco y entidad financiera reporta diferentes datos a estas agencias. Como no sabes qué agencia van a revisar tus proveedores, acreedores o posibles clientes, lo más acertado es que actualices tus datos en todas. Dun & Bradstreet, por ejemplo, permite que los propietarios actualicen información básica de sus negocios, como años en operación o número de empleados, y que publiquen en la plataforma sus estados financieros. Cuanto más completo sea tu perfil, mejor.

7. Revisa frecuentemente tu reporte de crédito

El 25 por ciento de los dueños de pequeñas empresas reporta errores significativos en sus informes de crédito. Leer cuidadosamente tu historial de crédito te puede ayudar a detectar cualquier problema o imprecisión. Si encuentras un error, debes presentar una queja ante la agencia correspondiente. En todo caso, recuerda que si dejas de pagar tus impuestos, has sido demandado o te has declarado en bancarrota, toda esta información irá directamente a tu reporte, afectando negativamente tu puntaje de crédito.

8. Paga a tiempo siempre

O mejor aún, ¡paga antes! Cuando pagas tus cuentas a tiempo, demuestras que tu negocio es confiable y que puedes administrar efectivamente tus deudas. Si incumples tus pagos, tus acreedores pueden enviar informes negativos a las agencias de crédito. Un historial de incumplimientos o retrasos puede afectar tus posibilidades de acceder a préstamos y dañar tu credibilidad ante otras compañías y ante los consumidores.

9. Deposita todo el dinero en la cuenta bancaria de tu negocio

Incluso si haces todas tus transacciones en efectivo, deposítalo en la cuenta bancaria de tu negocio. No tienes otra manera de mostrar el tamaño de tu negocio, o que está creciendo. Además, guardar tu dinero debajo del colchón simplemente ni es seguro ni se trata de la opción más inteligente.

Acudir a tu sucursal más cercana para depositar todo tu efectivo debe ser parte de tu rutina. Hazlo una vez a la semana o con la frecuencia que necesites. Una vez que comiences a poner esto en práctica, serás capaz de monitorear y gestionar mucho mejor tu flujo de efectivo. Y es que no hay nada más importante que contar con una clara visión del rumbo que está tomando tu negocio.

¿Qué pasa si no depositas el efectivo de tu empresa en la cuenta bancaria de tu empresa? Entonces todo este capital no será tenido en consideración a la hora de solicitar un préstamo, lo cual puede llevar a que este sea denegado, o a que te concedan una cantidad mucho menor de la que te mereces. Un negocio en expansión tiene más posibilidades de ser aprobado, y también de que la cantidad del préstamo sea mayor. Tiene sentido, ¿no?

10. Date a ti mismo un sueldo

Sí, eres el dueño y se trata de tu negocio, así que deberías tener la autoridad y la libertad para poder retirar dinero de tu negocio cuando quieras, ¿no? ¡No! Tienes que seguir las normas. Nunca retires dinero o hagas cheque personales usando la cuenta bancaria de tu empresa. Retirar dinero, ya sea en efectivo o con cheques, sin hacerlo “oficial”, puede resultar, como hemos explicado antes, en un flujo de efectivo muy estrecho .

En otras palabras, esta práctica mostrará que tu empresa no cuenta con la flexibilidad necesaria para admitir más deudas. La cuenta bancaria de tu empresa debe usarse solo para los propósitos de tu negocio, como pagar a tus empleados, a tus abastecedores, o comprar inventario.

Pero si no tienes muchos ingresos personales, considera la posibilidad de asignarte a ti mismo un sueldo. Asígnate ingresos mensuales de la categoría W-2 o 1099. Sí, puedes ser un empleado más en tu propia empresa. Tu empresa es una entidad separada y así la tienes que ver. Además, otorgarte a ti mismo unos ingresos W-2 o 1099 puede mejorar tu crédito y las posibilidades de que te aprueben un préstamo empresarial: tu prestamista puede considerar este salario como una fuente adicional de ingresos. Y los ingresos adicionales conllevan no solo más posibilidades de ser aprobado, sino también una mayor cantidad del préstamo. Saldrás ganando de cualquier forma. No te preocupes por comenzar a darte un sueldo ahora. Necesitas simplemente estudiar la situación, quizá recurriendo a un contable o a alguien que pueda evaluar la situación de tu empresa para determinar de qué cantidad debería ser tu sueldo. O puedes simplemente analizar la situación tú solo y llegar a una conclusión.

 

En resumen…

Construir un buen crédito para tu empresa te permitirá conseguir préstamos con bajos intereses, tarjetas de crédito, y mejores condiciones en tus tratos con proveedores. Incluso te puede ayudar a atraer nuevos clientes, ya que cualquier persona está habilitada para comprobar el puntaje crediticio de tu negocio y verificar así tu credibilidad.

La calificación crediticia de tu negocio puede variar, pues cada agencia de crédito calcula los puntajes de manera distinta. Pero por lo general, las mejores prácticas para construir crédito comercial consisten en actualizar la información de tu negocio con las agencias de crédito, establecer líneas de financiación, pedir prestado a entidades que reporten a estas agencias, y pagar a tiempo o antes de la fecha límite.

Si quieres más consejos sobre cómo construir tanto tu crédito comercial como tu crédito personal, o saber las diferencias entre ambos, puedes leer estos artículos especialmente seleccionados para ti.

¿Cómo construiste el historial crediticio de tu empresa? ¡Cuéntanos tu estrategia en la sección de comentarios!

 

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