Guillermo Jimenez
Por: gjimenez
Leelo en 11 minutos

Casa de Paz: una casa de hospedaje para inmigrantes

En 2012, llegó una curiosa invitación para el pastor: una organización benéfica católica lo invitaba a visitar la frontera entre México y Estados Unidos. Este viaje serviría para conocer más sobre inmigración y cómo los católicos responden a este problema.

En un inesperado giro del destino, las otras responsabilidades del pastor impidieron que pudiera ir. 

Sarah Jackson, que en ese entonces trabajaba como asistente del pastor, levantó la mano: ella podía ir en su lugar. No solo era una gran oportunidad de aprender más sobre inmigración, sino que también era un viaje gratis. Y rechazar un viaje gratis es muy difícil.

Lo que parecía una decisión intrascendente estaba a punto de cambiar la vida de Sarah para siempre.

“El corazón del hombre piensa su camino; mas el señor endereza sus pasos” Proverbios 16:9

“Conocí personas que estaban sufrían a causa de las políticas de inmigración de Estados Unidos”, dice Sarah sobre el viaje que cambió su vida. 

“Eran personas que acababan de ser deportadas y separadas de sus familias. Eran personas que pedían asilo porque buscaban una vida segura. Está mal ponerlos en estas cárceles para inmigrantes y retenerlos indefinidamente hasta que un juez pueda tomar una decisión.”

Había sido expuesta a una realidad devastadora y regresó de ese viaje con una nueva perspectiva de la vida. Ella sabía que era crucial mostrar compasión y amabilidad a los inmigrantes. 

Y si estos centros de detención no iban a hacerlo, ella lo haría. 

Entonces decidió crear un pequeño proyecto personal en su propio departamento y lo llamó Casa de Paz. Nunca habría imaginado que esto se convertiría en una organización sin fines de lucro con un alcance enorme. Hoy en día tienen más de 2000 voluntarios y han recibido a más de 3,000 invitados. 

“Estoy realmente agradecida de que, al principio, Dios me haya dado una pequeña visión y luego me haya guiado por el camino para crecer este regalo que creo que me fue dado”.

casa de paz: volunteers outside ICE center

“No olvides de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienes” Hebreos 13:16

Casa de Paz es un hogar que da hospedaje a los inmigrantes y sus familias en Denver, ColoradoTienen cuatro formas principales de ayudar:

1. Programa post-liberación

Cuando las personas salen de los centros de detención, son bienvenidas en Casa de Paz, allí los ayudan a crear un plan para llegar a casa y les proporcionan boletos de autobús o avión. Los voluntarios de Casa de Paz también juegan un papel fundamental al recordarles a los huéspedes que no están solos y merecen ser tratados con respeto y dignidad. 

2. Hospitalidad para las familias

En los centros de inmigración, las personas pueden ser trasladadas de un estado a otro y esto puede alejarlos de sus familias. Si el detenido está en Denver y su familia quiere visitarlo, puede ir a Casa de Paz y quedarse allí sin ningún costo. Ofrecen refugio, comida, ropa, Wi-Fi y transporte de ida y vuelta al centro de detención. 

3. Programa de visitas

Antes del COVID, los voluntarios iban al centro de detención diariamente para hacerle compañía a quienes no tienen nadie que los visite. Ahora, durante la pandemia, crearon un programa de amigos por correspondencia. Les escriben a más de 100 inmigrantes detenidos, pero no solo en Denver, sino en otros 10 centros de detención en todo el país.

4. Liga de voleibol

Para conseguir la financiación que necesitan, Casa de Paz tiene una liga de voleibol donde la gente puede inscribirse para jugar, todos los fondos recaudados se invierten para seguir ayudando a la gente. La liga tiene entre 70 y 80 equipos cada temporada. 

En los ocho años que Casa de Paz lleva abierta, han recibido a 3,133 inmigrantes de 77 países (¡y contando!). La mayoría de las personas que se quedan allí son inmigrantes de México y Centroamérica.

“Creo firmemente que las familias deben estar unidas. No puedo ni imaginar lo que haría si mi familia estuviera en uno de estos centros de detención. Si llegara a suceder, esperaría que haya personas amables que hagan todo lo posible para asegurarse de que volvamos a estar juntos.”

casa de paz: room

“No niegues el bien a quien se le debe cuando esté en tu mano el hacerlo” Proverbios 3:27

La pandemia ha afectado a todo y a todos, pero Casa de Paz no iba a permitir que esto frene ninguno de sus programas, por eso han buscado alternativas para seguir ayudando. Como con su proyecto de amigos por correspondencia. 

Pero eso no es todo lo que han logrado durante este tiempo.

  1. Al comienzo de la pandemia, los centros de detención tuvieron liberaciones masivas. En Denver, hubo más de 20 personas liberadas en un período de tiempo muy corto. Afortunadamente, los voluntarios de Casa de Paz pudieron ayudar a todos los inmigrantes que fueron liberados. 
  2. Con la pandemia, vino la cuarentena, y esto significaba que las personas no podían salir de sus hogares a menos que fueran trabajadores esenciales. Casa de Paz no se podía dar el lujo de dejar de ayudar, por eso Sarah Jackson llamó a la oficina del alcalde. Afortunadamente, como esta organización sin fines de lucro tiene una gran reputación en su comunidad, se les permitió salir para continuar con su invaluable trabajo. 
  3. Y cuando comenzaron a recibir muchas donaciones, llegaron a tener más de lo que necesitaban para mantenerse a flote durante la crisis del COVID. Por eso decidieron alentar a los donadores a ayudar a otras organizaciones sin fines de lucro o empresas locales que estaban a punto de cerrar por falta de capital. 
  4. Igualmente, en abril, fueron parte de un juicio amicus curiae, donde un grupo en California demandó a ICE para que liberaran a las personas con mayor riesgo de infección. Casa de Paz fue parte del testimonio brindado y el juez federal tomó la decisión de que estos inmigrantes debían ser liberados. 

“Fue muy poderoso saber que ayudamos a que esto sucediera.”

Casa on wheels

El trabajo que hace Casa de Paz es inspirador. Es increíble que, incluso durante la pandemia, todavía tienen tiempo para crear nuevos proyectos para seguir ayudando. Crearon Casa on wheels, que es una camioneta que está estacionada fuera del centro de detención que ayuda a las personas con el confuso proceso de ser liberados y no saber a dónde ir.

“A veces la gente tenía que volver a entrar y esperar en el vestíbulo hasta que un voluntario pudiera venir a recogerlos. La gente no quiere volver a entrar a la prisión de la que acaba de salir.”

Así que convirtieron la camioneta en una pequeña sala de estar donde un voluntario espera durante todo el día en caso de que alguien salga. Con Casa on wheels, pueden comenzar a ayudar a los inmigrantes minutos después de que son liberados.

Immigrant, Welcome, Center, Wheels, concept: casa de paz

“¡Oh, si mis palabras se escribieran, si se grabaran en un libro!” Job 19:23

Un día, Sarah recibió un curioso correo electrónico de alguien llamado Scott Sawyer. Resultó que era un autor que había leído un artículo sobre Casa de Paz en un periódico local y se había sentido instantáneamente inspirado. 

Sarah siguió leyendo el correo electrónico y se sorprendió con las palabras que encontró: ¿Alguien te ha dicho que deberías escribir un libro?

Mucha gente había hecho la misma pregunta antes, pero esta vez era diferente, no era una sugerencia, era una invitación. Él le ofreció ayudarla a escribir ese libro.

Y empezaron a escribir en un proceso que duró 4 años. Entrevistaron a los huéspedes que se alojaron en Casa de Paz y a los voluntarios. Hablaron con políticos que están haciendo cambios en las leyes. Hablaron con gente que trabaja en los centros de detención. 

Todo este arduo trabajo daría un fruto muy dulce: ayudar a la gente a entender que la inmigración no es realmente un problema político, sino uno moral. Es fundamental que todos seamos empáticos y actuemos con bondad y amor. 

The House that Love Built book cover, nonprofit, concept: casa de paz

“Lo que más me enorgullece de tener este libro es mostrar que la comunidad de Casa de Paz está haciendo simples actos de amor. Puede que sean actos muy simples, pero importan. Son cruciales. Demuestran que todavía hay bondad en este mundo.”

“Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y restituyan al agraviado” Isaías 1:17

El futuro es brillante y largo para Casa de Paz. Ahora trabajan en un nuevo programa llamado Las Casitas. 

Durante los últimos ocho años, han alojado a todos los invitados bajo un mismo techo en Casa de Paz. Pero ahora, por el COVID, saben que no es seguro tener 10 o 15 personas en un solo lugar. Así que están desarrollando un programa en el que los miembros de la comunidad puedan abrir sus hogares para un huésped durante una o dos noches. 

“Estamos creando un plan en el que los voluntarios recibirán la capacitación que necesitan para prepararse y abrirle su hogar a alguien.”

Independientemente de lo que depare el futuro para Sarah Jackson y Casa the Paz, una cosa es segura: ella está ayudando a hacer de este mundo un lugar mejor, así como todos deberíamos. 

“Una sola persona tiene el poder de hacer que su ciudad, su estado, su país, el mundo, sean un lugar mejor para todos.”

Si te gustaría ser voluntario, obtener más información, donar o leer el libro, así como leer historias de invitados, visita su sitio web www.casadepazcolorado.org.

 

 

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